LA MENTIRA DEL NARCISISTA
Enlazando con el anterior artículo, y cuando hablábamos con dudar de nosotros mismos, querría hablar de la mentira, y como muchas veces, lo más dañino de la mentira no es que nos han engañado, sino , lo que puede ocurrir después.
Y es que muchas veces la persona, para mantener la mentira, empieza a construir una realidad paralela a su alrededor, y nos podemos llegar a cuestionar a nosotros mismos, a dudar de nuestra propia percepción
“¿Lo entendí mal?”
“¿Me estaré imaginando cosas?”
“¿Quizá estoy exagerando?”
Y poco a poco, dejamos de confiar en nuestra propia percepción. Y lo que es más preocupante, empezamos a dudar de cualquier pensamiento.
Esto puede ser especialmente dañino y doloroso cuando la otra persona niega sistemáticamente aquello que hemos visto, sentido o experimentado.
Pero hay algo importante que recordar:
Que alguien defienda una mentira con absoluta seguridad no convierte esa mentira en verdad ni mucho menos.
Entonces, cómo podremos recuperar nuestra autoestima y la confianza en nosotros mismos?
En primer lugar, vuelve a los hechos. Intenta analizar lo que pasó, separándolo de lo que la otra persona dice que ocurrió, incluso si lo ves necesario escríbelo o relátaselo a alguien.
Segundo, conecta con tus emociones. Una emoción no es una prueba de que tu interpretación sea correcta, pero tampoco es algo que tengas que ignorar. Pregúntate: “¿Qué me está intentando
+6señalar esta emoción?”¿Por qué estoy mal? ¿Por qué siento rabia, dolor….?.
Y tercero, recupera tu propio criterio interiormente. No necesitas demostrar constantemente que tienes razón para que tu experiencia tenga valor. No necesitas ser validado por la otra persona.
Irá bien contrastar lo ocurrido con personas de confianza o con un profesional, pero el objetivo no es que alguien piense por ti. Es volver a aprender a escucharte.
Porque cuando hemos pasado mucho tiempo dudando de nosotros mismos, recuperar la autoestima no consiste en convencerte de que nunca te equivocas.
Consiste en poder decir:
“Puede que me equivoque. Pero confío en que puedo observar, pensar, sentir y decidir por mí mismo.” Y quizá esa sea una de las formas más importantes de recuperar nuestra libertad.
Y esto nos lleva a la cuestión crucial en todo esto: ¿Es posible que la persona que nos miente se crea su propia mentira?
